domingo, 8 de marzo de 2015

PARA LOS GOBERNANTES VIOLENTOS CUANDO LES LLEVEN LA MORTADELA Por MACABRETA, LA DAMA DEL BUEN CONSEJO


MENSAJE

PARA  LOS GOBERNANTES VIOLENTOS

CUANDO LES LLEVEN LA MORTADELA

Por MACABRETA, LA DAMA DEL BUEN CONSEJO

Amigo gobernante,
sea quien sea, sin distinción de país, raza, sexo, condición social y credo político o religioso, comienzo por el saludo de rigor que le envía esta dama, horrible por fuera, pero, lo aseguro, muy hermosa por dentro. Porque la hermosura interior la otorgan la buena fe, las buenas intenciones, el deseo del bien, que es lo que proyecto hacia todos ustedes, pensando en las naciones,  los pueblos, la Humanidad.

Òiganme muy bien:
gobernar, y gobernar bien, no es pelar y comer mandarinas. Implica una responsabilidad inmensa. Yo sè que ustedes lo saben. Pero, lo malo està en que ustedes lo saben y sin embargo contradicen en la pràctica este principio, lo cual les agrava e intensifica el grado de responsabilidad.

Ustedes deben pensar muy bien, con mucho detenimiento, con la màs alta consciencia, respecto a todos y cada uno de sus actos, no sòlo de gobierno, sino también a título individual, privado, por aquella cuestión del buen ejemplo. Porque, ahì donde ustedes están, en la cúspide –mera vanagloria para los mediocres- todos los ojos los miran, todos los oìdos los escuchan, y tarde o temprano saldrá a la luz, si no a la oscuridad, lo que hicieron o dejaron de hacer cuando deberían haberlo hecho.

Piensen muy bien en la trascendencia de sus actos. Actos que directa o indirectamente afectan a millones de personas, prácticamente, a toda la Humanidad, porque este Globo no pasa de ser “una aldea”, no solamente por causa de las redes comunicacionales, sino también debido al eco de las comunicaciones mentales, a través de las cuales se hacen sentir, sin que nos demos cuenta, la energía espiritual del bien o la energía espiritual del mal que realizamos.

Yo sè que muchos de ustedes diràn que èstas no son sino “tonterìas propias de una que se quedó para vestir santos”. Pues les respondo: no jueguen con su futuro, no jueguen con su destino en el màs allà, cuya existencia ni ustedes ni ninguna otro ser puede borrar por el simple hecho de negarlo o rechazarlo.

Y por su bien y para que vea còmo lo aprecio, me permito anotarle este mensaje, que usted no debería arrojar a la papelera…No se cierre. No le ordene al secretario que se limpie las narices con estas páginas y las arroje a la basura, porque estaría arrojando a la basura nada  menos que una joya, una joya de la verdad:

¿QUÈ ESPERA A LOS GOBERNANTES VIOLENTOS EN EL MÀS ALLÀ?
…El màs allà… donde el poder, la prepotencia, las armas, el abuso, la mentira, los engaños, los halagos, las trampas, las infidencias, las traiciones, las riquezas materiales, el desdèn y las burlas,  nada, nada valen.

Dante ubica a los violentos en la Primera Circunferencia del Séptimo Cìrculo del Infierno, donde los crueles padecen eternamente sumergidos en un rìo de sangre hirviente, bajo la vigilancia de un tropel de centauros  sin clemencia.  Allà sufren y gimen  “los tiranos y los que ejercen violencia contra el prójimo y sus intereses; los que se ceban en la sangre y la rapiña, y que deben expiar por siempre las maldades inexorables”.

A pesar de su sedicente incredulidad, señor mandatario, voy a  reseñar, en líneas màs modernas, cuàl es el destino de los violentos “al otro lado del Aqueronte”.  Para esto traerè la síntesis de innumerables investigaciones realizadas a lo largo del tiempo por personas serias que destacan las coincidencias y las coherencias sobre el tema del destino después de la muerte. La síntesis fue recogida por el Dr. Robert Crookal en su libro “La Aventura Suprema”, del cual me limitarè a presentar algunos renglones, para que cada uno de ustedes, como mandatarios,  extraiga su conclusión respecto a la gran pregunta: ¿Puedo seguir empleando la violencia cada vez que me venga en gana?

Las respuestas iràn línea, a manera de lecciones, en la forma siguiente:

-“Allà” nada queda impune.
-Todos los actos negativos contra los demás, son sufridos en carne propia.
-El mal uso del poder y el hostigamiento sistemático, generan el mayor nivel de karma.
-Quien haya tenido la misión de proteger a la sociedad, pero intencionadamente haya abusado del poder, entregándose a la arbitrariedad y causando daños y perjuicios a los demás, pagarà la deuda con alto karma. 
-Nadie será excusado de su mal comportamiento alegando òrdenes superiores, ni supuestos “principios revolucionarios”.
-La crueldad, mental o física, contra los seres humanos o los animales, genera gran responsabilidad y jamàs puede ser justificada.
-Los que hostigaron insistentemente a los demás, después de llegar a las zonas màs oscuras tendrán que disculparse y pedir perdón a las víctimas.
-Sòlo las víctimas inocentes tienen el poder de perdonar a quienes les infligieron maltratos, castigos inhumanos, hostigamiento, crueldad o asesinato. Mientras no reciban ese perdón,  permanecerán en su condición miserable.
-Las esferas inferiores donde moran los personas que hayan practicado el hostigamiento, la violencia, la crueldad, son particularmente oscuras, desagradables,  pavorosas (“dantescas”, “infernales”).
-Los arrepentimientos “de última hora” o la absoluciòn de un sacerdote, ni el bautismo, ni alguna otra ceremonia o ritual, lo libraràn. Porque toda persona, al morir, conserva las mismas vibraciones que tenía en la vida. La cualidad de èstas no cambia.
-Las vibraciones del mal causado, acompañan al malvado al mundo de la espiritualidad, donde recibirà la sanción que le corresponde conforme a sus acciones.
En ese  ambiente le servirán de compañía  los que alimentaron pasiones siniestras y deseos brutales, los beodos habituales, los egoístas, los avaros, los lujuriosos.

¿Rechazas rotundamente todo esto? ¿Ni siquiera dudas? ¡Todavìa te rìes? Vas por una carretera a toda velocidad, sin que nada te importe. Un aviso te advierte que màs adelante se ha caìdo el puente. Eres libre de creer o no, de seguir o no, de correr màs a prisa o de reducir la velocidad y avanzar con precaución, “por si acaso”, “por si las moscas”…Pero, como “no crees en pendejadas”, te las das de “científico”, “revolucionario”, “sabiondo”, “vivo”, “inteligentìsimo” y “moderno”, no haces caso a la advertencia y caes al precipicio, a una muerte segura, cuando un mínimo de sentido común, una pizca siquiera de prudencia, debieron haber operado en medio de tu ignoranciauda…

No creer en la responsabilidad màs allà de la muerte, implica un riesgo trascendental que sòlo los estúpidos y los aberrantes se atreven a correr…Porque ¿…y si es verdad lo que se dice?
 ¡Piènsenlo muy bien antes de asestar un garrotazo màs contra la cabeza de los inocentes!

Y la  pregunta de siempre:
¿Estàs preparado para cuando el mesonero, sin haber sido llamado, te lleve la MORTADELA?
              


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